Este sábado estuvo en el Foro Cultural de Proveedora Escolar Mónica Lavín conversando con Guadalupe Ángela, poeta oaxaqueña; sobre su libro Doble Filo, la última novela corta que escribió.
Mónica Lavín cuenta con una amplia experiencia como novelista y cuentista. Inicio su trayectoria como escritora de cuentos y a pesar de que ha escrito novelas, el género del cuento le sigue atrayendo y no deja de hacerlo. En Doble Filo, la novela corta le deja una experiencia más lúdica, más juguetona entre ambos géneros: “a mí me gusta mucho el brío del cuento, lo condensado del cuento literario porque el cuento no se desparrama, nunca son demasiadas palabras, muy a lo que va y solo trata de un asunto y aquí (En Doble Filo) yo tenía esa posibilidad. Pero por otro lado tomo de la novela la posibilidad de que los personajes tengan diferentes momentos, los conozcamos en diferentes facetas, se transformen, evolucionen. La fusión de ambos géneros me pareció una fórmula que yo no había utilizado”
Doble Filo, cuenta la historia de Antonia, una joven, que acude con una terapista, Chamana, bruja -dirían algunos-, para olvidar a su primer gran amor. En el transcurrir de las “terapias” la Chamana, que es quien cuenta la historia en primera persona, revive sus recuerdos de amor y de olvido, aprendiendo más ella de la paciente. La chamana a través de la mirada fresca de Antonia recuerda sus experiencias propias. Lavín explicó que en esta novela podremos encontrar la materialidad de la narrativa, es decir “que los sentidos todos se pongan a funcionar cuando se escribe y creo que esta mujer que escucha historias lo que hace es llevar las metáforas, el deseo de atarse o desatarse, a un acto literal y creo que ese momento con la luna, que es un momento entre místico y erótico es parte de ese ritual y materialidad sensorial que está en ese momento en la historia”
Guadalupe Ángela, quien consideró a Doble Filo como una novela totalmente erótica, interactuó con Lavín e hizo énfasis en vivir cada uno sus procesos de amor y olvido, comentó “El libro está lleno de rituales y pienso que nosotros, los seres humanos necesitamos rituales para despedirnos de la infancia, de un lugar, de un gran amor, por eso yo pienso que esta experiencia auto erótica también nos habla de que ella (la chamana) no le puede decir en ese momento a Antonia que es eso, cómo que es muy apresurado. Nuestras experiencias a veces no son suficientes para el otro, las tiene que vivir” a lo que Lavín respondió “Aquí lo interesante es que la que más aprende es la grande (la chamana), la joven es la que iba a recibir la orientación; porque todos, hombres y mujeres, alguna vez fuimos Antonia, tuvimos un primer amor que deja su marca; es el aprendizaje y normalmente siempre ocurre un primer desamor. El personaje que se transforma es la que le dobla la edad a Antonia, porque ella aprende de esa mirada fresca de Antonia, entonces aprende el lenguaje de la reconciliación con quien ella ha sido, a través de los amores que ella ha tenido por eso la transformada es ella. Y Antonia es a la que contar le resulta un elemento ordenador y clarificador suficiente.”
Además Doble filo está ilustrada por María José Lavín, hermana de la autora, quien buscó más que representar a las protagonistas, evocar los momentos descritos, la desesperación, la angustia, el dolor, el odio, el desamor, el olvido.
Cómo parte de las actividades que el Foro Cultural de Proveedora Escolar organiza todos los meses nos acompañó Mónica Lavín con su novela corta Doble Filo. En las redes sociales de la Proveedora Escolar está disponible toda la información de las actividades culturales programadas.
