Pedro MATÍAS
SAN BARTOLOME QUIALANA, Oax. (pagina3.mx).- Con los aires de muertos llegó a esta comunidad zapoteca Buitretrump. Tiene un parecido con la muerte porque no solo es carroñero sino que es mensajero de malos augurios.
Es una pieza escultórica de 2.50 metros que realizó el artista plástico Víctor Robinson como parte de la afrenta que el presidente Enrique Peña Nieto le hizo al pueblo de México al invitar a Donald Trump.
Ahora, Donald Buitretrump en un plumaje negro recorre algunos lugares del país como ave de rapiña.
Sin ningún protocolo de seguridad, visado, pasaporte o el tapete del gabinete peñanietista y mucho menos sin ningún muro, el monigote del candidato presidencial llegó a San Bartolomé Quialana, un pueblo zapoteco donde habitan en su mayoría mujeres porque los hombres emigraron a los Estados Unidos.
El sindico municipal, René Sánchez Morales, quien vivió 18 años en California como migrante considera que la figura de buitre le va a la perfección al candidato presidencial del partido republicano porque “este sujeto, en verdad, no sé porque habla de ese muro, no sabe lo que dice ni lo que quiere”.
Mujeres que cubren su cabeza con mascadas o pañoletas multicolores, y portan orgullosas vestidos de satín con blusas de gasa, los cuales cubren con un mandil, rechazan tomarse la foto con Buitretrump.
Mientras los niños juegan alrededor de esa escultura de poliuretano, cartón y madera y corren a su alrededor simulando que los espanta como este personaje lo hace en sus discursos contra la población migrante.
Y los escasos hombres, en su mayoría ancianos, que permanecen en esa comunidad, observan con indiferencia la figura que fue colocada frente al palacio municipal.
Sánchez Morales sostiene que mas de tres mil 200 zapotecos de este pueblo ubicado a unos 50 kilómetros de la capital, se encuentran de migrantes en Estados Unidos.
Es casi el 50% de la población que está fuera del pueblo. Las mujeres se quedan y los jóvenes se van para el norte a trabajar desde los 17 y 18 años, principalmente a Santa Mónica y Santa Ana, California.
“No creo que llegue a la presidencia y menos a realizar el muro. Son malas ideas del señor Trump pero no lo va ha lograr”, puntualizó.
El artista plástico y publicista nacido en Guelatao, Oaxaca, calificó como una afrenta que Peña Nieto haya invitado a Trump a México cuando sus discursos políticos son racista y antimigrantes.
“Ese encuentro de Trump y Peña fue una afrenta para los mexicanos, nos sentimos ofendidos, no porque venga esa persona sino porque estamos en contra del racismo y los malos tratos a los migrantes, fue una falta de respeto al pueblo”.
Con más de 60 exposiciones entre individuales y colectivas, el artista plástico de 40 años de edad, dijo que el zopilote es una ave de rapiña que ronda a la muerte, en la basura y son carroñeros, entonces, esta pieza escultórica es una analogía con Trump.
La diferencia es que Buitretrump no necesitó de visa ni de tuvo bardas como obstáculo para llegar a Quialana donde su gente mantiene orgullosa su identidad, sus costumbres, su lengua originaria aunque se va a trabajar a los Estados Unidos.
El buitre se le atribuye a aquella persona que es egoísta y aprovecha cualquier situación en su propio beneficio y la señora Florinda Sánchez Hernández opinó que su gente “no son delincuentes, por necesidad por eso salen a su pueblo, dejan a su padre, a sus madres para poner su casita, no son delincuentes”.
En su castellano dice: “Yo, en mi opinión, no estoy de acuerdo, si él (Trump) va a ganar, va a ir el presidente ahí en los Ángeles. Pienso en el futuro, cómo va a ser y pienso en mi hijo en los estados Unidos. Somos campesinos, pues, pienso en mi hijo tiene 17 años (y) si este señor va a ganar ahí en los Ángeles. Ahí pasa en la tele que va alzar el muro y todos los mexicanos va a salir en los Ángeles”.
Entonces, “yo no estoy de acuerdo porque aquí mis paisanos se ausentan por necesidad, hay algunos que no tienen nada y van a trabar y luego ponen su casa. Acá hay trabajo pero puro trabajo en el campo, pura Guelaguetza. Por necesidad van a trabajar y con esfuerzo ponen su casa. Veo la tele si va a ir presidente, dice que va alzar el muro alto para que no se puede pasar el mexicano. Siempre veo la tele, no estoy de acuerdo porque tengo a mis hijos, tengo un chamaco de 17 años. Todos los días pienso en mi hijo, porque es un chamaco y después va a salir porque va a poner su casa. Acá se van a trabajar a los Ángeles porque van a mantener a su familia, no salen así nomas porque quieren”.
Y explica: “Aquí se quedan las mujeres, mi esposo ya no ha pensado de ir porque la pasada es muy difícil. Y pasar en los Ángeles cobran muy caro, el hombre trabaja de sol a sol, todos lo que se logra es por el sudor de la frente. No son delincuentes”.
“Como mujeres que somos echamos tortilla para vender, sembramos flores y hacemos por la vida y luchamos par tener lo que queremos”, puntualizó.
Finalmente, Víctor Robinsón dijo estar satisfecho de lo que realizó con esta obra porque quería conectar a la gente, principalmente la migrante, para enviarle el mensaje de que no están solos porque la creación artística juega un gran papel, sana, propone, comunica y denuncia.
Esta figura también fue colocada en el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, precisamente frente al Ángel de la Independencia y DMX Juárez, y va a recorrer otras ciudades en Sonora hasta llegar a Tijuana donde la gente que la vea y la familia migrante se sienta fortalecida, que no se sientan solos y que estaremos apoyando porque somos un solo pueblo”.
