Ella también sabe que 56 kilos de arroz eran mucho arroz, y por eso dejó la escuela: «Para que mi hermana pueda estudiar.
200 niños asisten ya a la escuela, repartidos en cinco aulas de 40 niños cada una.
«A veces para cenar hay arroz con judías, otras veces no hay nada, y mis hermanos y yo tenemos hambre».
Marco HuertasEl proyecto creció y se convirtió en Willka, una novela para construir una escuela (Assisi Producciones, 2014).
El nombre de todo ese periplo es Willka, y 56 es el nombre del documental que lo narra.
Fuente original: Educación en Madagascar: Donde aprender cuesta 56 kilos de arroz | Planeta Futuro | EL PAÍS
