“Nadie está a salvo en Egipto si no está claramente del lado del Gobierno”, apunta la cineasta Hala Khalil.
La directora Hala Khalil.
“Cada año se incorpora un millón de personas al mercado de trabajo, y ya ni los universitarios tienen garantizado un empleo.
Los intelectuales que se sumaron en masa hace cinco años a la revuelta de la plaza de Tahrir también parecen haber dado la espalda a la política.
“Después del sueño de Tharir vivimos en una pesadilla continua y tenemos que despertar”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/01/actualidad/1464796220_944879.html
