En relación a ello queremos señalar que el censo de 1900 reportaba que casi 100 por ciento de los mexicanos eran católicos.
Su aniversario converge también con el vigésimo de la firma de los Acuerdos de San Andrés, en medio de su persistente incumplimiento.
Para el de 2010, el reporte fue que 84 por ciento de la población era católica, es decir, ha habido un serio descenso en esta creencia.
En cambio, ha mantenido un acercamiento convenenciero con la gran burguesía, la oligarquía nacional y extranjera.
La Iglesia en México no vislumbra los peligros que se ciernen sobre la humanidad y que tienen que ver con las grandes trasnacionales y el capital financiero mundial.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/14/opinion/002a2cor
