En las discusiones sobre el problema ambiental de la megalópolis poco se menciona la importancia de un tránsito vehicular eficiente.
El indispensable régimen de autonomía debe abarcar también a las instituciones formadoras de maestros y al Instituto Politécnico Nacional.
En el mejor de los casos uno los encuentra en Insurgentes y Ayuntamiento, en Tlalpan, revisando su teléfono celular.
Mi experiencia cotidiana me permite afirmar que entre 30 y 40 por ciento de los semáforos del sur de la Ciudad de México están en absoluta falta de sincronización y afectan negativamente el tránsito vehicular.
Su método de amputación indiscriminada de miembros sanos y enfermos para curar al paciente parece medieval.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/01/opinion/002a2cor
