Según informó ayer el subsecretario de Fomento a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) de Tabasco, Jaime Córdova Castillo, más de 7 mil trabajadores han sido despedidos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en esa entidad y en la vecina Campeche.
Se encuentra en una circunstancia crítica.
“Esta situación –dijo el empresario– ha generado un importante desabasto para nuestra industria y, subsecuentemente, para las industrias a las que nuestro sector provee, como la automotriz (…), la del cuidado personal, alimentos, el campo, entre otras”.
Mientras en Pemex tiene lugar esa mortandad laboral, el presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (Aniq), Patricio Gutiérrez Fernández, destacó que su sector ha sufrido en lo que va del año una disminución de 20 por ciento de sus ingresos debido a la falta de entregas por parte de Pemex de materias primas derivadas del crudo.
Para colmo, dijo, mientras los bajos precios del petróleo han permitido ser más competitivas a las industrias químicas de varios países, en el nuestro no se presenta tal fenómeno y, por el contrario, algunos insumos incluso han subido de precio.
Fuente original: El desmantelamiento de Pemex – La Jornada
