Venezuela, productora de crudo, es uno de los países damnificados además por la caída del precio del petróleo.
Para los años siguientes la situación se agudiza hasta llegar a 4.600% de inflación en las proyecciones de 2021.
«La incertidumbre política y el renovado declive en el precio del petróleo han agravado los desequilibrios macroeconómicos y las presiones», destaca el FMI en su informe.
La economía venezolana ha entrado en una espiral inflacionista que ya no parece tener techo.
Eso significa que la divisa vale en realidad un 1% de lo que dice el cambio oficial.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/12/actualidad/1460485173_766551.html
