Así comprendió, con mucha intensidad, que no era posible una reparación de la Argentina sin una nueva política de derechos humanos.
La aparición de Néstor Kirchner tuvo algo de azar, de ruptura, de lo inesperado y fortuito.
RF: Primero fue la política de derechos humanos.
RF: El kirchnerismo tiene, en efecto, un origen político con mucho detrás.
Y vislumbró que por allí estaba la posibilidad de un fortalecimiento ético para un proyecto que necesitaba legitimidad y legitimación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/30/opinion/020a2pol
