Jaime GUERRERO
OAXACA, (pagina3.mx).- Oaxaca enfrenta déficit de ciudadanía y democracia debido a la falta de representación de las mujeres en los cargos de elección popular y porque la paridad en las candidaturas no garantiza la paridad en la representación, señaló la directora del Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO), Anabel López Sánchez.
«No podemos hablar de democracia si las mujeres no estamos, si seguimos teniendo una serie de limitaciones para acceder a los espacios de representación popular, por lo tanto en este país, aunque cueste trabajo reconocerlo seguimos teniendo un déficit democrático», expuso.
Lo anterior -dijo- se ve reflejado en el 35 por ciento de representación de las mujeres en el Congreso de Oaxaca a pesar de la cuota de género 40-60 de candidaturas que fue vigente durante las pasadas elecciones locales.
«Esto no ha sido garantía. Apenas alcanzamos un 35 por ciento de la representación en el Congreso local», señaló.
[quote_left]El contexto deja en claro que la paridad en las candidaturas no garantiza la paridad en la representación. [/quote_left]
El reto entonces es que con el establecimiento del 50-50 establecido en la Reforma Electoral se logre la paridad en la legislatura federal.
Las trampas que evitan que las mujeres ejerzan su derecho político está desde la asignación de tareas domésticas hasta la asignación de mujeres como candidatas en distritos perdedores.
Detectó que el principal obstáculo para las mujeres es el trabajo doméstico y los cuidados en el hogar, porque no existe una participación equitativa entre hombres y mujeres dentro de la familia.
Ante ello, urgió a los partidos políticos y órganos electorales propiciar el acceso de las mujeres a espacios de toma de decisión.
Refirió que el IMO respalda el proyecto denominado «Formación Política de las Mujeres en el Ámbito local» ejecutado a través de recursos que el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene para el desarrollo político de las mujeres.
Por lo pronto, lamentó que México y Oaxaca enfrenten déficit de ciudadanía y democracia debido a la falta de representación de las mujeres en los cargos de elección popular, y, puntualizó, la paridad en las candidaturas no garantiza la paridad en la representación.
