Con todo, Rajoy ha repetido varias veces que más que el puñetazo, le dolió la declaración de persona non grata.
Si la tensión se mide en fotos, en el tiempo en que Mariano Rajoy suele hacerse 25, hoy en Pontevedra se hacía una.
“Ya he recuperado las gafas”, bromeó, cuando se subió a la tribuna, curiosamente, en el mismo teatro donde el pasado febrero se celebró el pleno municipal que aprobó nombrarle persona non grata.
Partidarios y detractores midieron sus pancartas —rojas unas, azules otras— y volumen de abucheos frente a aplausos.
Estoy seguro de mi mismo, sé lo que tengo que hacer y tengo el respaldo del mayor partido», zanjó.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/06/16/actualidad/1466098475_194325.html
