A un año del crimen de Ayotzinapa, el gobierno no nos ha podido ofrecer hechos convincentes derivados de una investigación rigurosa.
Al contrario, una y otra vez lo que nos deja percibir es que tras ese crimen aparecen por todas partes sus huellas dactilares.
Y acaso peor.
Con lo que he visto y experimentado desde 1968, nada debía sorprenderme, pues, en materia de derechos fundamentales, legalidad, estado de derecho, debido proceso y el conjunto de instituciones y prácticas que hacen de un país una república soberana y democrática, todo sigue igual.
AJosé María Morelos y Pavón, diputado por Nuevo León al primer congreso constituyente de los mexicanos, debemos la convocatoria a esta asamblea fundacional, cuyo fruto mayor sería el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, así como el documento inspirador de sus debates titulado Sentimientos de la Nación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/23/opinion/018a1pol
