“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”, dijo cuando fue subido a la cruz, mientras que Dimas y Gestas ya estaban en sus respectivas cruces.
Tras la crucifixión, los apóstoles pidieron bajar el cuerpo de su maestro para llevarlo al sepulcro.
Durante el recorrido, el Cristo de Iztapalapa fue golpeado, escupido, azotado y humillado ante la mirada de los asistentes, mientras que los personajes a caballo reducían el espacio por las calles de Iztapalapa, pues la gente se amontonaba para tratar de no estorbar y permitirles el paso.
“Padre mío, en tus manos encomiendo mi espíritu”, dijo el Cristo de la 173 Representación del Viacrucis en Iztapalapa, al tiempo que el arcángel Gabriel soltó una paloma blanca que se posó entre los árboles que se encontraban en el Cerro de la Estrella.
Al llegar al Cerro de la Estrella, Judas, el discípulo que lo vendió por 30 monedas, arrepentido se colgó a unos pasos de donde estaba la cruz en la que posteriormente fue crucificado Jesús.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/03/25/entre-conmocion-concluye-la-crucifixion-en-iztapalapa-2876.html
