Enrique Peña Nieto ha dado un golpe en la mesa para tratar de garantizar la aplicación de su reforma anticorrupción en todo México.
Veracruz y Quintana Roo tendrán que dar un paso atrás y abstenerse de tomar sus propias medidas anticorrupción, como nombrar a funcionarios responsables del área.
El vocero del presidente, Eduardo Sánchez, afirmó esta mañana en una rueda de prensa que «un sistema nacional anticorrupción que permita abatir la corrupción requiere homogeneidad, coordinación y un pulso adecuado.
Tanto el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, como el de Quintana Roo, Roberto Borge, ambos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el mismo de Peña Nieto, están bajo investigación de la Fiscalía por supuestas irregularidades en la gestión de los fondos públicos.
Baqueteado por los continuos brotes de violencia, el último la muerte de nueve civiles en un desalojo policial de un corte de carretera de maestros, y con la economía estancada, Peña Nieto, en el cuarto de sus seis años de mandato, necesita fortalecerse enarbolando causas de peso.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/11/mexico/1468265537_719072.html
