Pese a la evidencia, Moscú ha negado que sus tropas hayan intervenido en las regiones secesionistas ucranias de Donetsk y Lugansk.
Biden celebró la firma en Minsk del acuerdo de retirada de los armamentos de calibre inferior a 100 milímetros.
Desde Rusia se anunciaba el envío a aquellos territorios de un nuevo convoy de “ayuda humanitaria”.
Tras la reunión del presidente ruso con su homólogo norteamericano Barack Obama en la ONU en Nueva York los acontecimientos se han precipitado.
La cronología de los acontecimientos parece indicar que este nuevo trato les ha sido impuesto a los secesionistas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/30/actualidad/1443599626_907354.html
