“Alguien me han dado por detrás en la curva dos y después han vuelto a golpear en la tres.
¡No sé qué cojones estamos haciendo aquí!”, exclamó el tetracampeón inmediatamente después de impactar contra las barreras de protección.
Correr en casa tiene su peligro por aquello de querer demostrarle a tus paisanos lo que vale un peine.
Esas ganas de reivindicarse pueden girarse en contra, y eso es precisamente lo que le ocurrió a Daniil Kvyat en Sochi.
Con ese panorama, la marca de la estrella no hace más que pasearse sin importarle el escenario ni las circunstancias.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/01/actualidad/1462105758_473948.html
