Oaxaca de Juárez, Oax. – La confianza en el sector automotriz oaxaqueño ha recibido un golpe seco. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) ejecutó las órdenes de aprehensión contra D.D.C.F. (exgerente de seminuevos) y A.P.T. (gerente activo hasta el momento de su captura), señalados como los cerebros detrás de una red de fraude que operaba desde el interior de la concesionaria Chevrolet MEGA, ubicada en Periférico 302.
El rastro del dinero y la huida La investigación criminal revela un modus operandi sistémico: las víctimas entregaban sus vehículos usados y dinero en efectivo para adquirir unidades nuevas. Sin embargo, los ahora imputados omitieron registrar legalmente estos ingresos en la contabilidad de la empresa, desviando los recursos para beneficio personal.
La captura de D.D.C.F. se logró en Monterrey, Nuevo León, tras una operación de rastreo de inteligencia que confirma que el exgerente intentó evadir la justicia abandonando el estado tras las primeras denuncias públicas. Por su parte, A.P.T. fue detenido mientras aún ejercía funciones directivas dentro de la agencia, lo que pone bajo la lupa los procesos de control interno de la concesionaria.
Responsabilidad Solidaria: El silencio de la empresa Aunque la Fiscalía prioriza el pago del daño y los procesos reparatorios, la agencia Chevrolet MEGA S.A. de C.V. enfrenta un cuestionamiento ético y legal: ¿Cómo operaron estos gerentes bajo su estructura sin ser detectados? Conforme al Código Civil, la empresa es responsable solidaria de los actos cometidos por sus empleados en el ejercicio de sus funciones.
El hecho de que una persona porte un uniforme o tenga oficina no valida legalmente un pago. Para su seguridad, todo depósito debe realizarse a la cuenta fiscal de la razón social y debe emitirse un CFDI (Factura electrónica) al instante. Los recibos "internos" o transferencias a cuentas personales son la primera señal de alerta de un fraude.

