Y buscan acusar, sin ningún fundamento, a Cristina, en un supuesto caso de lavado de dinero.
Mientras Cardoso, después que salió de la presidencia tiene, entre otros bienes nuevos, un departamento en la Avenue Foch, el barrio más rico de París.
Cada vez más favorito para volver a ser presidente de Brasil, asumiendo la coordinación del gobierno de Dilma Rousseff, Lula es acusado de tener un departamento que nunca fue suyo, de un sitio que nunca le perteneció.
Tratan de implicar a Evo Morales en supuestas acciones de favorecimento a una empresa privada, a partir de una relación afectiva que tuvo en el pasado.
Se trata de casos de persecución política, promovidos por la alianza entre sectores del sistema judicial y de los medios, unidos en el combate a la imagen pública de líderes populares.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/14/opinion/014a2pol
