Pero, a última hora, el presidente de EE UU retiró el dedo del gatillo.
La tesis de Mandelbaum es que con estas opciones “de elección”, y no “de necesidad”, EE UU ha cosechado pocos éxitos.
Ese día, el presidente de EE UU dio marcha atrás en la decisión de lanzar una intervención aérea contra la Siria de Bachar El Asad.
Incluso Ronald Reagan, recordado hoy como un halcón militarista, evita meter a EE UU en nuevos conflictos.
Y EE UU, después del primer triunfo en Irak, del éxito de la operación en Kosovo y de la rápida invasión de Afganistán, se sentía fuerte.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/02/actualidad/1472830375_447818.html
