El nuevo ciclo económico ya está afectando las políticas sociales que fueron posibles gracias a los superávit por los altos precios de las exportaciones.
La estrepitosa caída en los precios de las materias primas cierra un ciclo económico, pero también político.
En América Latina este cambio de ciclo anticipa graves problemas y algunas oportunidades.
En los demás países comienzan a erosionarse los índices sociales, aún de forma lenta, con aumentos en los niveles de desocupación y pobreza.
Todos los países enfrentan dificultades fiscales y comerciales que los llevan a reducir los presupuestos del Estado y el gasto público.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/02/opinion/020a2pol
