Por eso el monarca ha asegurado que “Holanda es un país fuerte en un mundo inestable.
Y ha puesto como ejemplo los recortes en sanidad, la subida de impuestos y las presiones derivadas de los refugiados.
La asociación holandesa que reúne a los refugiados (Vluchtelingenwerk Nederland) calcula que en 2014 hasta 82.494 personas contaban con la protección necesaria.
Son valores que debe respetar y acatar cualquiera que pretenda vivir en nuestro país”, ha añadido.
Las palabras del rey han incluido, no obstante, una declaración de intenciones para que no haya malentendidos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/20/actualidad/1474390947_581338.html
