«Cuando la gente me preguntaba qué quería ser cuando fuera grande, nunca respondí ‘bombero’… siempre respondí ‘abogado'», dijo.
También se dio cuenta de que si quería ser aceptado en los «Ivies», necesitaría ir a una de las buenas escuelas.
«La religión nos decía que no podías hacer o ser lo que tú quisieras ser», dijo.
«Mis padres me dijeron: ‘puedes hacer lo que quieras y ser lo que quieras'», dijo Melo, quien ahora tiene 44 años de edad.
Una vez que llegaron a Georgia, «rápidamente me di cuenta que las escuelas en los vecindarios negros eran las escuelas malas y las de los vecindarios blancos eran las escuelas buenas», dijo Melo.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2015/10/15/jim-melo-no-soy-un-bebe-ancla-soy-un-abogado-de-princeton/
