La maternidad adolescente y el trabajo doméstico y de cuidados conspiran contra el progreso de las mujeres, impiden que sean reales protagonistas del proceso de desarrollo sostenible con igualdad.
Respecto de la migración, se estima que en 2010 unos 28.5 millones de latinoamericanos y caribeños vivían fuera de sus países de origen.
Estos cambios en la estructura etaria tienen implicaciones específicas en las áreas de educación, salud y pensiones.
En la región se registran 75.5 nacidos vivos de madres de 15 a 19 años de edad por cada mil mujeres de esa franja etaria.
Pese a ello, la región sigue mostrando elevados niveles de mortalidad materna y de fecundidad adolescente.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/16/opinion/022a1pol
