Ya la aplicó en 2015 y este mismo año, en febrero, impuso otro de 7.000 millones de dólares.
Este vertiginoso desplome, debido a la caída de la producción y del precio de barril, ha activado todas las alertas.
Algo que ya se hizo en febrero pasado y que vino acompañado de una subida de los tipos de interés.
La mala salud de la petrolera estatal se ha vuelto un factor de erosión para México.
Un fenómeno que ha empeorado repentinamente el cuadro: el petróleo ha caído esta manaña un 6%, la Bolsa un 2,5% y la propia moneda un 3%.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/24/actualidad/1466786408_260932.html
