Este caso ha abierto un debate sobre la facilidad de radicalización de los adolescentes no acompañados que llegaron como refugiados a Alemania.
La casa de acogida del joven EFELa sospecha de la noche del lunes va poco a poco deslizándose hacia la certeza.
El joven había trabajado en prácticas en una panadería y tenía posibilidades de obtener un empleo, según informa la agencia DPA.
El joven había vivido en un centro para refugiados –“Un refugio especialmente bueno”, según el ministro-, y vivía desde hace dos semanas con una familia de acogida.
Pero la ausencia del rifirrafe político no oculta una preocupación creciente en Alemania ante la amenaza yihadista y el miedo a que una minoría de refugiados pueda radicalizarse.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/19/actualidad/1468927784_634372.html
