Las nuevas Guías Dietarias de Estados Unidos incluyeron la dieta mediterránea como una opción con la que los estadounidenses pueden mantenerse saludables.
La dieta mediterránea es relativamente fácil de seguir: involucra consumir vegetales, frutas, nueces, legumbres y guisantes, granos sin refinar, aceite de oliva y pescados.
Un nuevo estudio que observó su efecto en las personas con enfermedades cardiacas muestra que también podría ayudar a estos pacientes.
Estudios previos han mostrado que las personas que siguen la dieta mediterránea tienen un menor riesgo de ataque cardiaco y derrame.
La dieta funcionó incluso mejor que varias de las drogas prescritas a personas con problemas del corazón: las estatinas.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/09/05/la-dieta-mediterranea-podria-ayudar-mas-a-los-pacientes-cardiacos-que-la-medicina-tradicional/
