Rousseff se hunde sin apoyo popular, con los ataques de la oposición y una guerra en su partido.
Y el futuro que se vislumbra está lleno de señales de que la recesión continuará este año.
La estadística confirma lo que los brasileños ya están sintiendo: los efectos de la recesión más severa en el país desde los noventa.
El desempleo y la recesión han perjudicado principalmente a los más pobres, que votan al PT.
El 13 de marzo se espera otra protesta multitudinaria contra el Gobierno que promete dejar claro cuáles son las oportunidades que le quedan a Rousseff.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457047338_231407.html
