A las 9.13 de ese día, Noruega detectó cerca de su cota dos bombarderos Túpolev 160, conocidos como Blackjack en la terminología OTAN.
También con la presencia en los cielos europeos de los enormes bombarderos rusos capaces de lanzar misiles hasta el último rincón del continente.
Tanto las intercepciones de los bombarderos rusos como sus acompañamientos a lo largo de las costas europeas fueron coordinados por la OTAN.
“Los dos bombarderos pusieron entonces rumbo al oeste a lo largo de la costa española, acompañados por dos F-18 españoles”.
De inmediato, dos cazas F-16 de las fuerzas aéreas noruegas salieron a su encuentro para asegurarse de que no penetraban en espacio aéreo del país.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/actualidad/1475594995_374518.html
