Las voces disidentes dentro de la Iglesia mexicana existen, pero son escasas.
La Iglesia mexicana ha salido del armario.
“Pese a todas las manifestaciones externas de la religiosidad popular, la Iglesia en México teme caer en la irrelevancia.
Aunque los choques e incluso los derramamientos de sangre han marcado la historia de la Iglesia mexicana (en la Guerra Cristera entre 1926 y 1929 murieron cientos de miles de personas), el episcopado acabó aceptando las duras condiciones que le imponía la Revolución Mexicana.
Un grupo de discurso radical, detrás del que algunos expertos vislumbran la mano de El Yunque, la semisecreta organización de la ultraderecha mexicana.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/24/mexico/1474675954_946407.html
