Pero justificó que, además de que esperan más señales de vigor, la inflación es aún muy baja y una subida de tipos puede contraerla.
La mayoría de analistas descartaban una subida este miércoles, aunque esperan que el próximo diciembre sí tenga lugar, justo un año después del último repunte.
La Reserva Federal, de hecho, rebajó este miércoles sus previsiones de expansión para este año en dos décimas, hasta el 1,8%.
«No vemos riesgos de recalentamiento de la economía», apuntó en este sentido Yellen en la rueda de prensa.
Para 2017 y 2018, sí las mantiene en el 2%, lo que sigue siendo hasta un punto por debajo de su potencial.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/09/21/actualidad/1474479389_709984.html
