“El oficial Abarca, quien llegó vestido de civil, le demandó al técnico que colaborara con el Ejército de Nicaragua brindándole información sobre Confidencial.
Chamorro hizo la denuncia en una conferencia de prensa en la sede del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en Managua.
La acusación contra Chamorro no prosperó y, por el contrario, llamó la atención internacional de la persecución oficial contra el periodismo independiente en Nicaragua.
No es la primera vez que Chamorro y su equipo son objeto de acoso del Gobierno de Ortega.
Dos días después, el 22 de septiembre, se produjo un nuevo requerimiento de información, esta vez a un trabajador del área técnica.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/08/america/1475881243_208543.html
