Los 1.000 días de prisión de Leopoldo López le duelen a todo un continente.
Entre todos ellos hay un nombre más, tan común como llamarse Leopoldo López y tan extraordinario a la vez como para representarlos a todos.
Uno de los pocos, es el de Leopoldo López.
Leopoldo López encarna el ejemplo de quién ha elegido no ocuparse sólo de sí mismo, sino anteponer la libertad de su país a la propia.
Y si sólo me ocupo de mí, ¿qué soy?
Fuente original: Los 1.000 días de preso político de Leopoldo en Venezuela | Opinión | EL PAÍS
