“La formación del Gobierno Seraj fue vista por muchos libios como una posible salida a la inestabilidad del país.
Los bombardeos estadounidenses pueden facilitar la caída de Sirte, ciudad natal de Gadafi y situada a unos 450 kilómetros de Trípoli, pero no resuelven las dudas sobre su futuro.
Ellas son las que abanderan la ofensiva para arrebatar al ISIS el control de Sirte desde el mes de mayo.
No obstante, el llamado Gobierno de Unidad simplemente se ha convertido en una tercera estructura administrativa, pues las otras dos no se han disuelto.
“El antiguo Gobierno en Trípoli no ejerce control, pues ha cedido la mayoría de instalaciones ministeriales al GNA [siglas del Gobierno de Unidad]”, apunta Sergio Altuna, un analista especializado en Libia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/02/actualidad/1470157111_538960.html
