En la cárcel de Chetumal Reina ve pasar los días.
Un día, hace ocho meses, Reina se cansó de los golpes de su marido y en medio de una paliza tomó un cuchillo y se defendió hiriendo a su atacante.
Llamó de inmediato a la ambulancia, no huyó, pero el servicio médico tardó más de media hora y el agresor murió.
Reina tiene 45 años, pero las marcas de la vida la hacen parecer de 60.
Ya tiene 26 años, había logrado estudiar una carrera y estaba a punto de terminarla cuando fue atacado en el lugar donde trabajaba como guardia de seguridad.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/09/opinion/009o1pol
