No hubo entonces, como no lo hay ahora, argumento jurídico válido, pues Mario Luna Romero, secretario y vocero de la tribu yaqui, no participó en delito alguno.
Desde su encierro, Mario Luna sigue las noticias y, cuando hay oportunidad, sostiene reuniones con las autoridades de la tribu.
Hace un año lo acusaron de privación ilegal de la libertad y robo de vehículo.
El procedimiento de su detención y encarcelamiento fue manoseado y por eso hasta el momento no se le han podido fincar responsabilidades.
Ganó ya todos los amparos, al igual que su compañero Fernando Jiménez, quien también fue encarcelado, pero a él lo liberaron hace unas semanas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/12/opinion/014o1pol
