“Keith, no les dejes romper las ventanas, sal del coche”, sigue diciendo la mujer de Scott, cada vez más desesperada.
La mujer, Rakeyia Scott, se dirige hacia su esposo mientras graba con su teléfono móvil la escena del aparcamiento donde murió a tiros este martes.
En la grabación se observa a cinco policías rodeando un coche blanco en el que supuestamente se encontraba Scott antes de ser abatido.
Los agentes desoyen las palabras de la mujer y uno de ellos pide una porra para romper el cristal del coche.
La mujer insiste en tono explicativo, “No tiene una pistola, tiene una lesión cerebral, no va a haceros nada, se acaba de tomar su medicina”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/estados_unidos/1474654262_351537.html
