El proceso de paz de Colombia encara su recta final antes de la firma definitiva entre el Gobierno y las FARC después de casi cuatro años de negociaciones.
La interrupción de los bombardeos desde hace un año ha permitido a los guerrilleros una vida más liviana.
En este campamento, donde incluso celebran una fiesta por el cese al fuego bilateral, llevan dos meses.
EL PAÍS visitó a principios de julio el campamento central del Bloque Sur, en la región del Putumayo, donde la guerrilla más antigua de América Latina se prepara para la dejación de armas y la vida después de la guerra.
Nunca antes habían permanecido tanto tiempo en un mismo lugar.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/21/colombia/1469119208_840163.html
