En Estados Unidos se suele hablar del efecto convención, que es una subida en las encuestas que experimenta el candidato presidencial tras el cónclave en el que el partido lo ha coronado.
Esta vez, hubo un efecto convención positivo para Donald Trump, especialmente durante la propia reunión conservadora de Cleveland, pero rápidamente quedó amortiguado por el efecto convención de Hillary Clinton, que se celebró en Filadelfia justo la semana siguiente.
El mensaje se amplifica en los medios y esa notoriedad positiva se refleja en las encuestas.
Poca estructuraLos problemas de Trump con el establishment, sin embargo, contrastan con la buena racha de las donaciones modestas, lo que refleja la contradicción.
Este julio, según informaron desde su campaña, ha batido su máximo de recaudación con 80 millones de dólares, frente a los 90 que logró Hillary Clinton, una diferencia mucho más estrecha que en el pasado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/04/estados_unidos/1470343095_160413.html
