Gritos, empujones y agresiones marcan tensa jornada. **Fotoperiodistas denunciaron también agresiones.
Jaime GUERRERO
Lo que debía ser una jornada de diálogo entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Gobierno Federal se transformó en una explosión de inconformidad y tensión.
La mesa de trabajo que tuvo lugar este martes en la Secretaría de Gobernación (Segob) no solo dejó insatisfacción por parte de las y los maestros, sino que derivó en graves señalamientos contra su propia dirigencia, particularmente contra Yeny Pérez Martínez, dirigente de la Sección 22 de Oaxaca.
La reunión inició con más de una hora de retraso, cerca de las 11:00 de la mañana.
Participaron la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; el director del ISSSTE, Martí Batres; la titular de la SEP, Leticia Ramírez, y un representante de la Secretaría de Hacienda.
Sin embargo, la molestia fue inmediata cuando las autoridades federales intentaron presentar, una vez más, la misma respuesta que ya habían dado el pasado 15 de mayo al pliego petitorio entregado el 1 de mayo.
La dirigencia magisterial frenó esa intervención y exigió una reunión directa con la presidenta Claudia Sheinbaum, alegando que los actuales interlocutores carecen de poder resolutivo.
Tras un receso de casi tres horas, se entregó un nuevo documento —aún sin revisar por la CNTE— y se notificó que la mesa con la presidenta se realizará hasta el viernes a las 12 del día, lo que detonó la furia de la base magisterial concentrada fuera de la SEGOB cuando recibieron información.
Entre empujones, gritos y abucheos, los maestros increparon a su propia dirigencia.
Los gritos de “Aeropuerto” “¡Vendidos!”, “¡Fuera Yeny!”, “¡De a cuánto es la mordida!”, “¡La base se defiende!”, retumbaron mientras los líderes, salían del edificio sin poder contener el malestar generalizado
Algunos docentes lanzaron botellas de agua y objetos en señal de repudio a la dirigente de la sección 22 Yeny Pérez.
La situación se tornó tensa y desbordada.
Las agresiones continuaron más tarde durante la marcha hacia el zócalo, donde nuevamente los dirigentes fueron señalados por mantener a las bases en protestas prolongadas y desgastantes, sin resultados claros ni avances reales.
Las consignas también exigieron el retiro de líderes a quienes consideran más alineados con intereses políticos que con las demandas del magisterio.
“No vamos a quedarnos callados mientras alargan los plantones sin nada concreto. Nos usan para hacer tiempo. ¡No más palabras vacías!”, gritó una maestra de Chiapas durante el recorrido.
La Asamblea Nacional Representativa de la CNTE se realizará a las 21:00 horas de este martes, donde se prevé una deliberación intensa y posiblemente dividida sobre las acciones a seguir en los próximos días.
La jornada dejó al descubierto una fuerte fractura interna dentro del movimiento magisterial, evidenciando el hartazgo y la radicalización creciente de una base que exige resultados y ya no tolera agendas dilatorias ni dirigentes sin firmeza.
En tanto, la organización “Periodistas Unidos”, denunciaron que fotoperiodista que cubrían la manifestación magisterial fueron agredidos.
Los fotoperiodistas Eric Lugo, del periódico El Economista, y Romina Solís, de El Sol de México, fueron agredidos mientras cubrían una protesta de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) frente a la Secretaría de Gobernación. El incidente ocurrió cuando los manifestantes intentaron forzar las puertas del edificio, lo que derivó en un enfrentamiento con los reporteros gráficos que documentaban los hechos.
Eric Lugo relató el violento episodio: “Estábamos la Romy y yo cuando se dieron cuenta de que les hacíamos fotos. Se pusieron bien locos y querían que borrara las imágenes. Eran como treinta. Al final, llegaron unos coordinadores de la CNTE y nos ayudaron a quitarnos a la gente, pero tuve que borrar dos fotos para que nos dejaran salir. Me robaron un telefoto y me dieron un varillazo en la panza. Afortunadamente, no pasó a más”.
