La clave parece estar en los 28.000 millones de pesos (casi 2.000 millones de dólares) que Macri tiene para las obras sociales de los sindicatos.
Macri y su Gobierno miden la temperatura social y en función de lo que ven van a abriendo la mano.
Macri sabe que está sentando encima de una olla a presión que subió al máximo con la manifestación masiva de los sindicatos contra él.
Mauricio Macri había prometido que acabaría con ese caos, pero lo cierto es que cada día empeora.
Dentro del Gobierno de Macri y en el mundo empresarial argentino hay un debate intenso.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/24/argentina/1464107219_754619.html
