Para México sólo hay una salida buena: que gane Hillary Clinton.
El resultado, según fuentes oficiales, ha sido que México está preparada para resistir al huracán, aunque los efectos no serán leves.
Este pánico, de hecho, fue el principal causante de la desastrosa visita del republicano a México a finales de agosto.
“La victoria de Trump supondría una incertidumbre brutal”, señala un miembro de la cúpula gubernamental.
El fenómeno Trump mantiene activos sus frentes y la posibilidad de una victoria sigue abierta.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/07/mexico/1475799286_749657.html
