Nunca se dirá ni se escribirá lo suficiente para condenar con toda la fuerza y expresar el dolor de la sociedad ante el cobarde y brutal asesinato de Javier, Marco y Jesús Daniel; los tres estudiantes de cine perdieron la vida a manos de un grupo criminal. De confirmarse los hechos, sólo me hacen comprobar que lo que México necesita es mayor presencia del Estado a la par de un fortalecimiento del tejido social.
Más presencia del Estado significa una autoridad que esté ahí para evitar el crecimiento de los grupos criminales como el que asesinó cobardemente a estos tres jóvenes. De haber existido esa presencia, estas bandas no podrían operar impunemente ni montar operativos de secuestro como el que realizaron. Si hubiera existido una verdadera estrategia de seguridad a nivel federal en este sexenio, es muy probable que se hubiera seguido la tendencia que se observaba de disminución de la violencia, los grupos delincuenciales
iban en repliegue y el Estado avanzaba. Pero después de cinco años de avance de la delincuencia y repliegue del Estado, no debe sorprendernos que los criminales puedan estar secuestrando y desapareciendo personas en el territorio. El Estado se retira, el crimen avanza.
Más presencia del Estado significa también una autoridad que investigue todas las desapariciones con prontitud y efectividad. Según reportes de los medios; la Fiscalía de Jalisco encontró evidencias de que más personas habían sido víctimas de asesinatos en el mismo lugar que los tres estudiantes. Si se hubiera actuado rápidamente, quizás ya se hubieran salvado vidas y ahorrado el dolor de muchas familias.
Más presencia del Estado significa un verdadero sistema de justicia que dé respuesta a las demandas de la sociedad para que haya castigo al culpable y protección amplia e integral a la víctima. Todos estamos en riesgo cada vez que un culpable no es perseguido, cada vez que la corrupción hace que la víctima no reciba una respuesta cuando va a denunciar una extorsión, todos estamos en riesgo de sufrir a manos de la delincuencia.
Más presencia del Estado significa también acompañar a las víctimas en el derecho a la verdad, a la memoria y a la reparación. Significa una política integral de prevención que con visión de largo plazo ayude a pacificar a nuestro país. Porque la paz significa la creación de condiciones para el desarrollo y bienestar que incluye educación, salud y servicios públicos eficaces.
