La manifestación contra Enrique Peña Nieto por la visita de Donald Trump fue un viaje a los sentimientos.
Pocos, muy pocos hablaban del xenófobo Trump.
Era día festivo y la humillante reunión del jefe de Estado con el candidato republicano ya quedaba lejos.
Pese a esta frustración compartida, la manifestación fue ganando cuerpo a medida que avanzaba la tarde.
La protesta siguió rumbo al Zócalo, junto al Palacio Nacional, donde el presidente iba a ofrecer por la noche El Grito, la proclama de la Independencia de México.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/16/mexico/1473985684_491329.html
