Por eso pide romper esas «barreras mediáticas» que, según ella, nos «emburbujan en cosas que realmente no son importantes en la vida humana».
«En el clima de impunidad de Honduras, uno de los países más corruptos, es difícil llegar a la justicia», lamenta.
La de los derechos del pueblo lenca —la mayor etnia indígena de su país, Honduras— y las de otras comunidades en todo el mundo.
Y la mezcla de emoción y crudeza con la que pide justicia para su madre, una conocida activista y ambientalista asesinada hace solo siete meses, humedece los ojos de los presentes.
Berta Isabel Zúñiga, la hija de Berta Cáceres, sigue la lucha que su mami le dejó en herencia.
Fuente original: “No tenemos miedo porque no se puede luchar asustado” | Planeta Futuro | EL PAÍS
