El Informe MacBride dejó sentado que si bien la libertad de expresión representaba un saludable punto de partida, mal podía ser ejercida sin responsabilidad, o sometida al arbitrio de intereses privados.
Haciéndose eco del proceso de independencia política y descolonización en los años de posguerra (1945-50), el Informe MacBride partió del artículo 19 de la Unesco: “…todos tienen el derecho de libertad de opinión y de expresión”.
Sin embargo, las recomendaciones del MacBride chocaron frontalmente con la previsible oposición de los medios concentrados (Declaración de Talloires, 1981).
Nodal retoma, entonces, el espíritu, los principios y las propuestas de acción del famoso Informe MacBride (1980), prolija y exhaustiva investigación sobre el estado mundial de la información y la comunicación que, a petición de la Unesco, elaboró una comisión de especialistas presidida por el político y premio Nobel de la Paz Sean MacBride (1904-88).
Bastaría con recordar un editorial del diario argentino La Nación:“Bienvenida la información de sur a norte.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/02/opinion/021a1pol
