Por ningún concepto quiero que se tomen los siguientes párrafos como un aPapasionado alegato en defensa de don Francisco Bergoglio.
El primero de febrero de 1929, abuelos y padres de don Francisco (cada rama por su lado), presionados por el avance del fascismo llegaron a Argentina.
La progenie de don Francisco es impolutamente italiana y, concretamente, piamontesa.
Como era costumbre, doña Regina se dedicó a las faenas domésticas y don Mario se desempeñó como tenedor de libros.
Si aceptamos esta hipótesis freudiana, al mismo tiempo estamos obligados a ponderar con mayor mesura las responsabilidades que le queremos endilgar, en solitario, a don Francisco.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/04/opinion/016o1pol
