Texas ha votado republicano desde 1980 y en las presidenciales de 2012, Barack Obama perdió por una diferencia de 16 puntos.
El color de Texas ha pasado de sólido rojo republicano a gris indeciso en el mapa de Real Clear Politics.
En Texas, como en el resto del país, Trump está sufriendo entre el electorado hispano, femenino, más joven y más educado.
La demócrata ha roto el umbral de los cinco puntos de diferencia, Texas está en juego y los 38 votos electorales que distribuye ya no están garantizados en el bando republicano.
Si no es con una victoria, también puede sellar en el calendario el año en que Texas volvió a ser competitivo para los demócratas.
Fuente original: ¿Otra sorpresa en 2016? Texas está en juego en estas elecciones | Estados Unidos | EL PAÍS
