El pequeño país centroamericano, blanco de las iras mundiales por servir de soporte a inmensas tramas offshore, es el que más crecerá de todo el continente.
Y en un universo recesivo como América Latina, hay un refugio seguro: Panamá.
Mientras el pequeño paraíso centroamericano decide si hace caso o no a los organismos internaciones, su economía no hace más que crecer.
“Panamá tiene que poner la casa en orden y cumplir inmediatamente la normativa”, ha exigido la OCDE.
El propio fondo alerta de la necesidad de “intensificar la supervisión financiera” para combatir el lavado de dinero en el área.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/27/actualidad/1461777872_593806.html
