La prisión de Topo Chico, de 3.800 reclusos, fue en la madrugada del jueves lo más parecido al infierno.
El motín de Topo Chico, el mayor del que se tiene registro, vuelve a poner a México ante el espejo de sus cárceles.
El terrible desenlace del enfrentamiento convocó a cientos de familiares ante la puerta de Topo Chico.
Un salvaje motín en la cárcel estatal de Topo Chico, en Monterrey, ha golpeado en la frente a un país que vivía días de miel y rosas ante la llegada este viernes del Papa.
Padres, madres, hermanos e hijos de los presos empezaron a golpear las vallas del penal y lanzar objetos.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/11/actualidad/1455194786_558490.html
