Pedro MATÍAS
OAXACA, (pagina3.mx).- Tras insoportables días de infierno, alguien abogó por tres personas sordo-mudas y con malformaciones en sus piernas que soy aterrorizados por un policía. Es la angustia de los silencios.
Cada que Joaquín Ramírez Martínez llega alcoholizado, las tres personas discapacitadas son torturados. Son el rostro del espanto.
“¡Aquí llegó la ley!”, grita Joaquín, quien casi siempre que está borracho, y empieza una letanía de groserías, los amenaza con matarlos, les hace señas obscenas y hasta les tirar su puesto de fritangas con el que se sostienen.
Los habitantes de Tlacolula de Matamoros decidieron denunciar este constante abuso de autoridad del policía Joaquín, la complicidad de la autoridad municipal que no hace nada por defender a las personas discapacitadas y la omisión del Sistema Integral de la Familia (DIF) por desproteger a los sordo-mudos.
Por una acción de humanidad, solicitaron la intervención de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) para que se sancione al policía y su esposa, así como se exija a las autoridades municipales y al DIF intervengan para dar atención debida a Francisca Pérez, de 73 años de edad; Valentín Pérez Morales, de 70; y Josefina Pérez Morales, 64 años.
Las tres personas sordo-mudas viven en la calle de Zaragoza número 48 de Tlacolula de Matamoros y no cuentan con el apoyo de ningún familiar porque sus padres y demás hermanos ya fallecieron.
Francisca, Valentín y Josefina, desde su nacimiento son sordas, mudas y con malformación en una de sus piernas, sin embargo, para sobrevivir se ganan la vida con un pequeño puesto de fritangas que ponen por las noches, en la entrada hacia su casa.
Sin embargo, su vecino y la mujer de éste, juntos les hacen la vida imposible. Joaquín y su esposa e hijos los maltratan, les patean su puerta de tablas y con les han dañado su puesto de fritangas y tirado su anafre, les han matado a sus perros y les arrojan la basura.
Joaquín dice que es la ley porque trabaja de policía, unos comentan que la Secretaría de Seguridad Pública lo tienen asignado en Ocotlán, pero otros icen es celador en el reclusorio de Tanivet.
Debido a que la autoridad municipal de Tlacolula ha hecho caso omiso para apoyar a estas personas, los vecinos de la calle de Zaragoza han decidido denunciar estos abusos para que intervenga la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.